Por Laura Musa Diputada Nacional (MC)

Esto necesariamente incluye la defensa irrestricta de derechos básicos de una democracia que supimos conseguir y proteger.

Son DDHH que fuimos conquistando en estos 50 años que en su desarrollo y aplicación deberían permitir el acceso a un piso mínimo de bienes y servicios indispensables para la vida en condiciones igualitarias, que deben ser provistas por un estado decente.

Esto es, educación temprana, gratuita y, especialmente de calidad para contribuir a minimizar las diferencias sociales existentes.

Recordemos que hubo un gobierno que aprobó una ley que provincializó la educación, y que el resultado fue que las jurisdicciones más pobres tengan las escuelas más pobres ampliando la brecha de desigualdad .

También es justicia y verdad ,la defensa del acceso sin dificultades burocráticas a la salud, vacunación universal y salud mental desde la infancia, es el acceso al agua potable, para todos, sin exclusiones.

Es el acceso al servicio de justicia, la igualdad constitucional frente a la ley, una justicia de familia que trabaje seriamente para restablecer derechos sin destruir relaciones y vínculos familiares, de las que nos sobran ejemplos.

En plena democracia, Argentina ha sido el Estado más condenado por la Corte IDH por violaciones a los derechos humanos de la infancia y adolescencia.

Por ello, es un derecho humano a defender, la división de poderes, la sociedad sabe que cuando una ley se vota, si se veta, y se vuelve a aprobar, no debe haber posibilidad que no se aplique, así fue con el presupuesto universitario o el desfinanciamiento de ciencia y técnica, con el presupuesto para hospitales y su personal.

En 1983 la sociedad argentina recuperó la democracia, y la transitamos con alegrías y muchas decepciones, pero debemos seguir comprometidos a darle sustancia, contra todo intento de banalizar su contenido con formalismos absurdos. Debemos exigir y jamás renunciar a que se restituya todo derecho vulnerado, desde el de los jubilados, la libertad de expresión, la vivienda digna, son solo ejemplos de derechos alguna vez conquistados que se fueron desmoronando, y hay que persistir en su defensa porque ya sabemos y la experiencia es clara que lograr avances en algunos derechos no es para siempre, el riesgo de perderlos necesita una sociedad que controle y cuide cada logro. Que cada habitante del país sepa que solo así se construye ciudadanía, la única cualidad que se requiere para seguir viviendo en democracia, y para recordarlo no hay mejor fecha que un 24 de marzo.

Ilustración: Analía Heredia https://analiaherediacelayes.blogspot.com/2015/03/dia-nacional-de-la-memoria-por-la.html?spref=pi

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