Memoria, Verdad, Justicia y Democracia como horizonte común
En el marco de los 50 años del golpe de Estado cívico-militar del 24 de marzo de 1976, el Foro por una Nueva Democracia realizó el primer conversatorio del ciclo titulado “A 50 años del Golpe Genocida: Memoria, Verdad, Justicia y Democracia”.
La actividad se llevó a cabo el martes 17 de marzo en la Sala Auditorio del Anexo A de la Cámara de Diputados de la Nación, y reunió a dirigentes políticos, referentes de derechos humanos, académicos y ciudadanos en una jornada atravesada por la reflexión colectiva, la memoria activa y el compromiso con el presente y el futuro democrático.
El encuentro fue coordinado por Marcelo Ferreira, quien abrió la actividad presentando a los panelistas. La introducción estuvo a cargo de Eduardo Sigal, quien convocó a repensar una Argentina con ciudadanos protagonistas y no meros espectadores, y subrayó la necesidad de fortalecer una democracia con instituciones sólidas y efectivas.
Durante la jornada se escuchó además un mensaje de Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, quien advirtió sobre el contexto actual y remarcó la importancia de sostener la memoria: “Frente a un gobierno negacionista, estos encuentros son fundamentales. La resistencia continúa: no nos han vencido”.
La memoria como piso común y desafío político
Ricardo Alfonsín señaló que, a 50 años del golpe, resulta imprescindible sostener la memoria y enfrentar tanto las amenazas a la democracia formal como las deudas de la política con la democracia social, la justicia social. En ese sentido, llamó a construir una estrategia común entre fuerzas democráticas para fortalecer las instituciones, garantizar su funcionamiento, que controlen y ofrecer una alternativa política que supere el miedo a la inflación, tenemos que tener responsabilidad fiscal para el orden de las cuentas y compromiso republicano.
Pablo Avelluto, por su parte, recordó el impacto del informe Nunca Más en su juventud y sostuvo que la memoria no debe pertenecer a un sector político, sino ser una construcción colectiva. Propuso ampliar su significado: “Nunca más al odio, nunca más a mirar para otro lado frente a la vulneración de derechos”.
Federico Storani aportó una mirada histórica al señalar que el golpe fue la culminación de un proceso previo de violencia política y deterioro institucional con la Triple A. Recordó las distintas formas de resistencia durante la dictadura y destacó el compromiso de quienes, desde diversos espacios, luchamos por la recuperación democrática.
Memoria viva y nuevas generaciones