En el marco del *25 de abril, Día Internacional de Lucha contra el Maltrato hacia Niños, Niñas y Adolescentes*, la abogada especializada en derechos de infancia y directora de la *Fundación Sur Argentina, Laura Musa, alertó sobre la grave situación que atraviesan las infancias en el país y cuestionó con dureza el funcionamiento del sistema de protección estatal*.
“La situación de la infancia y adolescencia en la Argentina es de extrema vulnerabilidad. Más de la mitad de los chicos y chicas se encuentran en situación de pobreza o indigencia. Es insostenible para cualquier sistema democrático”, sostuvo.
Musa señaló que, lejos de tratarse de una falta de normas, el problema central es el incumplimiento de las leyes vigentes. “Argentina cuenta con un marco normativo sólido, como la Ley 26.061 de protección integral de derechos. Lo que falta es decisión política para aplicarlas”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que los organismos creados para proteger a niños, niñas y adolescentes “no están funcionando con la rigurosidad ni la eficacia necesarias”, y advirtió sobre una desconexión. “Hablamos del interés superior del niño, pero a los chicos no se los cuida*. Y a los más vulnerables, menos aún”, subrayó.
La directora de Fundación Sur también hizo referencia a casos recientes (como el de Ángel) que expusieron fallas graves en la intervención estatal. “Solo conocemos la punta del iceberg. Detrás de cada hecho trágico hay una cadena de decisiones deficientes, falta de escucha a los niños y ausencia de abordajes integrales”, explicó.
En particular, cuestionó prácticas institucionales que vulneran derechos fundamentales: intervenciones tardías, decisiones sin sustento técnico, rupturas abruptas de vínculos familiares y falta de escucha a los niños*. “Arrancar a un chico de su entorno sin un proceso cuidado es violencia institucional. Los niños tienen derecho a ser escuchados, y muchas veces eso no ocurre”, sostuvo.
“Con políticas públicas rigurosas, control y uso transparente de los recursos, esta situación podría revertirse. Es urgente”, enfatizó.
También cuestionó la falta de formación y responsabilidad en algunos sectores del sistema.
Finalmente, destacó el rol de las organizaciones de la sociedad civil, que en muchos casos suplen la ausencia estatal mediante acciones judiciales y acompañamiento directo a las familias. “Las ONG no deberían reemplazar al Estado, pero hoy lo hacen frente al abandono de funciones de los organismos de protección”, concluyó.
En una fecha que convoca a la reflexión y a la acción, Musa insistió en la necesidad de asumir la gravedad de la situación y avanzar en transformaciones estructurales que garanticen, de manera efectiva, los derechos de niños, niñas y adolescentes en todo el país.